Nº 32

CONFIGURACIÓN DEL CAMPO PSI EN ANDALUCÍA
por Jesús Ambel Burgos

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Les traigo las conclusiones provisionales de tres meses de observación participante sobre la configuración por venir del campo psi en Andalucía.

Se trata de una valoración de las informaciones recogidas en entrevistas con psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, filósofos, artistas e intelectuales de Andalucía.

Los lacanianos del campo freudiano estamos informados de cómo se vienen planteando las cosas de la regulación de las prácticas psi en Francia y en España y digamos que comenzamos a darnos cuenta de que las cosas hay que verlas un poco más de cerca. Creo que todavía nos faltan una serie de debates epistemológicos, clínicos y políticos con interlocutores de otras disciplinas, con los que trabajamos en instituciones o a los que conocemos por habernos formado juntos pero de los que nos hemos mantenido apartados durante años. Esos debates tendrían las ciudades como lugar primero, para estudiar después o al mismo tiempo, cómo engarzar el nivel andaluz. Queda por ver la posición de otros grupos lacanianos y de psicoanalistas independientes. El principio de Horacio ayudará en los primeros contactos.

Al igual que nuestra colega Inma Nieto (que tuvo primero la idea), algunos hemos creado grupos de trabajo en psicoanálisis en el marco de las Comisiones clínicas de los Colegios de psicólogos, en concreto en Almería y en Granada. Desde ahí dentro se observa una paralización preocupante de los colegiados al respecto de la clínica y de su regulación. Se les ve acostumbrados a que las buenas relaciones de los responsables del Colegio con la administración les resuelva los problemas corporativos. Si bien saben que, con las dos recientes leyes, les acaban de pasar por encima con una apisonadora, se plantean no obstante hacer méritos para volver a ser interlocutores privilegiados de la administración y presionar a nivel universitario para conseguir pasar la Psicología al área de conocimiento sanitario. Pero encuentro dos razones de fondo para encontrar dormidos a los psicólogos clínicos colegiados en Andalucía: la mayor parte de los que se dedican a atender "la demanda de aquellos que sufren de su cuerpo o de su pensamiento" se reconocen en un modelo cognitivo-conductual. Un modelo único en las Facultades de Psicología y en los Institutos de formación postgrado. Incluso la antigua escuela granadina de psiquiatría con fama de estar apegada a la tradición psicodinámica, se la ve acercarse a postulados cognitivistas aderezados de aportaciones de la psicoeducación. Encuentro una razón para esta parálisis en la concurrencia de la ideología evaluadora con la práctica clínica de ese modelo psicoterapéutico. Otra razón tendría que ver con la obsesión del Colegio por la unidad de la profesión que encuentro coherente con la unidad del psiquismo que se pregona en los parámetros teóricos de sus textos.

Pero no todo pasa en Andalucía por los Colegios de Psicólogos. Incluso diría que lo más interesante pasa fuera de la vida colegial. Existen Asociaciones, agrupaciones más menos formales y psicólogos independientes de los que nos falta por averiguar si acogen con interés la configuración discursiva y organizativa de un futuro campo psi en Andalucía. Está la Federación Andaluza de la Asociación Española de Neuropsiquiatría con sus 300 miembros. Está el colectivo de psicólogos (unos 150) que trabajan en dispositivos públicos, que se saben en una posición de mucha debilidad como prestadores de psicoterapias porque lo que la gerencia sanitaria privilegia es lo asistencial, lo biológico y la reducción de las listas de espera.

Encontramos también psicólogos independientes que fueron tocados, en su formación, por el psicoanálisis y que todavía practican terapias que tienen en cuenta la escucha y la palabra y que gestionan, como señalaba Miller, "un pequeño carisma personal". Están también los jóvenes y no tan jóvenes psiquiatras que se quieren herederos del humanismo orteguiano y que todavía se preguntan por los derechos de la verdad. También algunos trabajadores sociales vocacionales se cuestionan, como decía Ubieto, por la escasa influencia de los antiguos ideales comunitarios para la inserción social en comparación con la inflacción en su trabajo actual de los cuestionarios de evaluación.

Menciono también a algunos profesionales sanitarios hartos de lo que una colega, acertadamente, llamó "la pequeña Suecia", es decir, hartos de la Escuela Andaluza de Salud Pública, creada hace ya veinte años y en la que se forman y se reciclan buena parte de los profesionales de la Salud en Andalucía y que aparece como el referente máximo a la hora de sostener el discurso dominante en la sanidad andaluza. Un discurso que se apoya en la epidemiología y en las virtudes de la gestión y la calidad, aderezado por lo necesario que es para la gente de izquierdas que las cosas y los servicios funcionen en beneficio del andaluz universal. Su voz se hace oír cada vez que desde los profesionales se realizan críticas a la falta de humanidad y al tecnicismo de los procedimientos importados de la industria de los servicios. Como no podía ser de otra manera, el lema de su página Web es: "avanzar más cada día". Sobre todo avanzan cuando firman convenios con la industria farmacéutica para desarrollar estrategias que luego se trasladan a la estructura sanitaria. Me informan, no obstante, que sus programas de calidad "mueren" cuando llegan a Salud Mental, para desesperación de los economistas de los Distritos sanitarios.

También he hablado con algunos intelectuales althusserianos, que nos acompañan desde hace tantos años en Granada y con varios artistas que conocen a Freud y a Lacan en nuestras latitudes y que, por ahora, siempre responden presente cuando se trata de dar cuenta de la influencia del psicoanálisis en sus creaciones y prácticas profesionales. Aunque no crean en lo real (como diagnosticó Estela Solano en su día) se muestran en general receptivos a comenzar un debate sobre lo que está pasando. Por ahora, les mantenemos informados de lo que sucede y creo que se puede contar con ellos y también con que nos faciliten, si fuese necesario, los contactos que mantienen con algunos políticos de distinto signo y con otros grupos sensibles al debate que viene.

Hasta aquí la reseña del trabajo hecho hasta la fecha. Quedan por explorar, a partir de la convocatoria de debates, las posiciones teóricas y de acción de estos colectivos y grupos. Un trabajo a continuar.



(1) Intervención realizada en el 1º Foro PSI de Barcelona, el 14 de febrero 2004, sobre el tema *Las prácticas psi en España: breve panorama de las comunidades autónomas*

Se atisba la posibilidad de reconfigurar la dimensión psi en Francia de un modo que tenga la ocasión de ayudar
efectivamente a los colegas de otros países a salir de los impases en los que se hallan actualmente atrapados.

(Extraído del apartado V del manifiesto de J.-A. Miller, Por una coordinación psi).