Nº 20

En el dìa de ayer con el envio del OBSERVATORIO PSI nº 19 iniciamos la publicación de las ponencias presentadas en el 1º FORO PSI que tuvo lugar en Barcelona, el sábado 14 de febrero de 2002, con la presencia de 300 participantes.

El OBSERVATORIO PSI les irá entregando cada día los textos que se presentaron en las tres mesas que prosiguieron al debate sobre la regulación de las prácticas psi en Francia, con la presencia de J.A.Miller y Luis Solano, J.C.Indart que nos brindo un informe sobre la situación en Argentina y América, presentados por Vicente Palomera, presidente de la ELP.

Las tres mesas versaron sobre la situación de España, desde la promulgación de la ley 44/2003, las prácticas psi en España y lo psi en la polícia.

Asimismo les invitamos nuevamente a que nos hagan llegar sus reflexiones y sugerencias.

Marta Davidovich


Las buenas intenciones
José Ramón Ubieto

(1)
La primera impresión que uno tiene al leer la LOPS (Ley 44/2003 de 21 de Noviembre) es que se trata de una ley cargada de buenas intenciones. Ya en la exposición de motivos se enuncia como finalidad la salvaguarda del derecho a la protección de la salud y se afirma que esta no es una ley cerrada y concreta sino que deja la puerta abierta a la cuestión de las competencias y de los espacios compartidos inter-profesionales. Esta intención de diálogo y participación se concreta en el título final donde se regula la participación de los profesionales sanitarios en todos los aspectos concernidos por la misma, y esto a través de la creación de la Comisión Consultiva profesional. A estas voluntades podríamos añadir otras centradas en la mejora de la formación de los profesionales, de su coordinación y de la eficacia y evaluación de sus acciones.

Mi segunda impresión se refiere a un deja vu, como si este texto evocase otros similares de reciente promulgación. Por ejemplo el Informe Clery-Melin encargado por el Ministro de Sanidad francés Sr. Mattei y que ha servido de base para las posteriores iniciativas legislativas. También allí, en el apartado de Conclusiones, se hace énfasis en los cambios necesarios que mejoren la calidad y la seguridad de los cuidados, la experimentación de nuevos modos de gestión, de organización, la evaluación de los resultados y el consenso entre profesionales. O también la Ley sobre las agencias de desarrollo de redes locales de servicios de salud y de servicios sociales, conocida como la Ley 25 que reordena todo el sistema de salud en el Quebec. Las referencias a la coordinación de los profesionales por una autoridad hospitalaria o la instauración de protocolos clínicos y la evaluación permanente son algunas de las garantías de la protección del derecho a la salud de los ciudadanos.

¿Quién podría objetar algo a estas buenas intenciones? ¿No es acaso razonable introducir, en la gestión del sistema de salud y atención social, nuevos mecanismos que eliminen los procedimientos obsoletos y el exceso de burocracia ineficaz y funcionarial?. Recordaba, a este respecto, una definición del management, apreciada por sus teóricos, que dice que el management sería la gestión de la complejidad con una ética de las buenas intenciones y acompañada de una caja de herramientas (protocolos, instrumentos).

Hemos tenido ocasión estos días y a propósito de este debate psi de revisar lo que han sido los principales hitos de la evaluación , sus logros pero también sus límites y sus paradojas. Está siendo un trabajo muy interesante que ya nos ha mostrado que también la historia de la evaluación psi está llena de buenas intenciones: Binet mismo construyó su escala con la buena intención de ayudar a los niños con dificultades escolares o Terman, su adaptador americano, estaba imbuido del ideal de pasar el test a todo el mundo para crear así una sociedad más justa.

¿Qué ocurre si más allá de esas buenas intenciones nos interrogamos por las consecuencias, lo que sería otra manera de pensar la posición ética aunque hoy no sea la más habitual, tal como hemos tenido ocasión de comprobar recientemente?. Seguramente haremos un análisis muy diferente y nos encontraremos con algunos cuantos efectos paradójicos.

Por ejemplo, basta pensar en el uso masivo que se hizo de esas primeras escalas de medición de la inteligencia para justificar las políticas racistas, de control social y de restricción de ayudas y cupos inmigratorias, en la Norteamérica de los años 20. Centrémonos ahora en nuestra LOPS ¿cómo entender que al no incluir a los psicólogos en la lista de profesionales sanitarios, ignore todos los antecedentes legales: sentencias del Tribunal Supremo (exención pago IVA), el propio Real Decreto de 1998 regulador de la Especialidad en Psicología Clínica, las normas administrativas aprobatorias de los estatutos colegiales o las recomendaciones de organismos internacionales como la OMS o la Unión Europea a favor de esa inclusión? ¿esta misma forclusion –término usado por Jacques Lacan e importado precisamente del ámbito jurídico que implica saltarse un paso, sin dejar huella, de un procedimiento- no descalifica ya la pretensión de ley abierta al diálogo entre profesionales, cuando una parte de éstos han ejercido presiones decisivas en su elaboración y otros, en cambio, apenas han sido tenidos en cuenta?

¿Qué podemos aprender de otras experiencias para anticipar las consecuencias de estas buenas intenciones?. Les propongo que vean, si no lo han hecho ya, la última película del realizador canadiense Dennys Arquand, “Las invasiones barbaras”. Es un perfecto retrato de época que narra un declive, el de un programa institucional donde la relación al saber, los mecanismos de solidaridad social o la propia relación al cuerpo y al otro sexo tenían sin duda otro valor. Por supuesto no se trata de cultivar su nostalgia pero tampoco de aplaudir a los nuevos bárbaros. La realidad de la sanidad en Quebec, explícita en el film, ha generado una degradación de los servicios públicos, una precariedad de las ayudas sociales y la conversión del Hospital en un refugio masificado mezcla de pobres, enfermos e indigentes. Por el contrario, el poder de algunos lobbys médicos y farmacéuticos ha crecido de manera imparable. Mientras el presupuesto de la sanidad publica ha sido congelado para los 2 próximos años, más de 350 millones de dólares han sido destinados a las aseguradoras en régimen de externalización, las cuales establecen, con un amplio margen de autonomía, las condiciones de prestación de servicios, incluidas las psicoterapias. Esa es la otra realidad del derecho a la salud.

Claro que alguien puede pensar que Quebec está muy lejos pero desde Catalunya nos resulta más próximo ya que ha sido una referencia frecuente en cuestiones de soberanismo político y también de políticas sociales. En cualquier caso estoy seguro que cada uno de Vds tendrá algún ejemplo cercano de estas nuevas formas de segregación a las que los psi podemos contribuir, aún sin saberlo y con las mejores intenciones. Les contare el mío muy brevemente. Lo tomo de un paciente al que atiendo. Un día llega a la sesión muy inquieto, me informa que lleva varios días durmiendo mal y no puede quitarse de la cabeza lo que le sucedió hace unos días en el despacho de la gerente, de la empresa multinacional para la que trabaja.

Este hombre dirige un pequeño equipo de comerciales y hace un mes la empresa les programo un curso, impartido por psicólogos, sobre aspectos motivacionales y trabajo en equipo. Se trataba de modificar sus hábitos tradicionales, demasiado rígidos –le decían- y excesivamente paternalistas en el trato . El objetivo es que entendieran que hoy el buen vendedor es aquel que hace coincidir sus motivaciones personales con la misión de la organización y para ello debe ser autónomo, hacerse cargo de sus propias decisiones estratégicas y de su autoevaluación. El paciente, hombre un tanto antiguo para los tiempos y padre además de familia numerosa, quedo perplejo y un poco desorientado pero su problema y la angustia surgieron después. Al cabo de unas pocas semanas la gerente le llama al despacho para proponerle que se haga cómplice en una táctica de acoso a un par de sus empleados encaminada a su auto-despido con los mínimos costes. En los usos actuales sería un claro ejemplo de mobbing. Cuando mi paciente le pregunta los motivos, ella le responde que los resultados son cortos –si bien parece que no mucho más que otros - y añade, como razón decisiva que, a pesar de la ayuda que han recibido, ellos mismos han mostrado un perfil motivacional bajo en el cuestionario de autoevaluación.

Quisiera finalizar con unas palabras de Hanna Arendt escritas en 1958, en La Condición Humana, en el momento de auge de una psicología dogmática, y que hoy parecen cobrar nueva actualidad: “Lo que hay de enojoso en las teorías modernas del comportamiento, no es que sean falsas sino que pueden convertirse en verdaderas, ya que son de hecho la mejor conceptualización posible de ciertas tendencias, evidentes de la sociedad moderna”



(1) Intervención realizada en el 1º Foro PSI, realizado en Barcelona el 14 de febrero, sobre el tema *La situación en España, desde el 21 de noviembre: la ley 44/2003*

Se atisba la posibilidad de reconfigurar la dimensión psi en Francia de un modo que tenga la ocasión de ayudar
efectivamente a los colegas de otros países a salir de los impases en los que se hallan actualmente atrapados.

(Extraído del apartado V del manifiesto de J.-A. Miller, Por una coordinación psi).