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Las terapias virtuales
Por Eric Laurent
Uno de los expertos no deja de sorprendernos en la prosecución de extraños ejercicios de comparación.
En el último número de "la investigación", Jean Cottraux anuncia una buena nueva. De hecho acostumbra hacerlo, pero ésta es mejor que lo habitual. Anuncia el fin programado de las TCC con el suplemento de una nueva terapia de las fobias. Éstas están definidas como un trastorno complejo "asociado a un desarreglo de la alarma ansiosa, modulada a nivel de la amígdala. Las TCC tratan de regular esta alarma ubicando progresivamente al paciente frente a la situación que provoca este trastorno. Son bastante eficaces, pero existe hoy una esperanza de mejorarlas con la realidad virtual. Afrontar lo virtual podría in fine bastar para desdramatizar lo real". En este vuelo final está todo el juego de manos de las TCC. Se parte de la regulación de la amígdala para llegar al drama humano. La cathársis aristotélica se convierte en la de la glándula y del sujeto reunidos. Encontramos ahí también un buen ejemplo de "la noción de conducta, aplicada de manera unitaria para descomponer hasta la tontería todo el dramatismo de la vida humana". Estas nuevas terapias solo son nuevas debido al aparataje técnico, pero en el fondo, los sexólogos ya intentaron tratar los trastornos sexuales con la proyección de películas pornográficas lo más adaptadas posibles a sus clientes, su soft al hard o muy hard porn. Ya es así como, en nuestro mundo, se trata el stress post-traumático frente al sexo. A la larga, no parece que esto haya mejorado las relaciones de nuestra civilización con el sexo.
Vayamos a los ejemplos de estas nuevas terapias mediante la realidad virtual aplicadas a las fobias. Y, ante todo, ¿de qué fobias se habla? Cottraux apunta siempre a los grandes mercados a partir de sus laboratorios y "unidades de tratamiento de la ansiedad" Habla a las masas. Apunta al campo de la fobia a viajar en avión, trastorno difundido ya que "tocaría al menos al 10% de la población general. Las compañías aéreas estiman, por otra parte, que cerca del 20% de los pasajeros de avión recurren a tratamiento ansiolítico antes del decolage". Ninguna reflexión acerca del hecho que el transporte aéreo es un síntoma de la relación del sujeto contemporáneo al deseo del Otro. Como lo decía JAM en uno de sus blogs, el riesgo al que está sometido el sujeto moderno se encarna perfectamente en la diferencia entre el transporte a caballo y el transporte en avión. En el caso del avión, no hay elección, hay que tener confianza. Las fobias al avión muestran justamente que el sujeto no confía ahora tan fácilmente en la ciencia. Sobretodo ya que pasan cosas raras en los aviones. Cuando se conoce que la FAA americana quiere denunciar a British Airways por haber hecho volar a un 747 entre Estados Unidos e Inglaterra con tres reactores en lugar de cuatro. Por una vez, por otra parte no se apoyan en un código de buen procedimiento, ya que el avión está certificado para tres reactores pero consideran que, a pesar de este buen procedimiento, la compañía ha puesto globalmente en peligro a los pasajeros porque el avión iba a consumir mucho más carburante al no subir tan alto como hubiera podido. El vuelo terminó un poco justo. Se ve por qué el 20% de entre nosotros no está equivocado al tratar de separase un poco de la angustia constituida antes de ponerse en relación con el avión.
Lejos de estas cuestiones reales vayamos a lo virtual de la terapia. "El paciente está inmerso, (gracias a un casco visor, suerte de pantalla+casco puesto sobre los ojos y las orejas), en una escena virtual en la que se puede modular el escenario...Todos los estudios comparativos muestran que esta nueva técnica se revela al menos tan performante como las TCC. Así, para las dos jóvenes traumatizadas por el vuelo de Swissair (ellas debían tomar el vuelo fatal y desde entonces tenían miedo de volver a tomar un avión), la ansiedad había disminuido en un 50% tras cuatro inmersiones de diez minutos en una sola sesión. Una TCC no hubiera funcionado en los mismos plazos".
Evidentemente el método de los escenarios y de los entornos puede generalizarse. Todos los que vieron a sus hijos jugar con los SIM's tiene esta idea. Y por otra parte, las fobias sociales se prestan a esta captura del sujeto en un video-juego personalisable tipo SIM's. La tecnología francesa que está muy avanzada en video-juegos, debería hacer maravillas en el marco del proyecto Vespy, proyecto europeo cuyo objetivo es probar la viabilidad técnica y clínica de la utilización de sistemas de realidad virtual portátiles en psicología clínica. Dentro de ese marco han sido creados 4 escenarios correspondientes a 4 fobias sociales. Estemos atentos: "Resistir a un vendedor insistente (afirmación de sí mismo), estar confrontado a una conversación amistosa en un departamento (intimidad), moverse y hablar bajo la mirada de otros (observación), hablar en público (performance)". Bien entendido, "los primeros resultados obtenidos fueron positivos y equivalentes para cada grupo". Así propuesta, la identificación conformista al yo ideal marcha.
Cottraux se reservó un trastorno difícil: la agorafobia. La aborda con múltiples medios desde doce escenarios "determinados a partir de las situaciones que más frecuentemente generan ansiedad en los agorafóbicos como entrar en un cine o conducir en un campo aislado". Pronto tendremos los resultados, en primavera. Esperemos que contribuyan a aumentar la frecuentación a las verdaderas salas de teatro y de cine lo que permitirá ver la Ilusión cómica, Rey y reinas o escuchar la Canción de Roland en la nueva traducción de Francois Regnault.
El siempre marcado entusiasmo de Cottraux, está siempre acompañado por una gran voluntad de no saber demasiado lo que pasa con un sujeto más allá de las 12 sesiones prescritas. La realidad virtual permite deshacerse de los sujetos y de los terapeutas aún más rápido que las TCC: "Tan eficaz como las TCC, la realidad virtual presenta otras ventajas. El paciente evita más difícilmente un estímulo virtual solo imaginado. (Habrá que retomar esto. Está encantado con esta concordancia de lo imaginario con lo virtual preformateado). No es útil acompañarlo en el terreno. La exposición puede modularse a gusto, lo que permite un dominio progresivo de la situación temida... En casos no muy complicados, la terapia virtual podría llevarse a cabo con terapeutas formados fácilmente. También se podría considerar que el paciente, tras algunas sesiones, pueda administrarse solo el tratamiento, tantas veces como quiera, con la supervisión de un terapeuta".
Podemos pues, muy bien imaginar a todo un pueblo provisto de su aparato Sim'spsy. Esto agrega un nuevo dispositivo para el tratamiento de la angustia común. Ya, poseíamos, gracias a la televisión y a las series televisivas, un instrumento que constituye una realidad virtual gracias a la cual el sujeto contemporáneo se habitúa a representarse todas las situaciones que le resultan difíciles de pensar; es el fundamento del progresismo hollywoodiense. Se trata de tener sin cesar en la cabeza cuestiones difíciles de pensar. En los años sesenta: el divorcio, las familias rearmadas, el hijo o la hija hippy y militante contra la guerra de Vietnam. En nuestros días, hay que contar con distintos escenarios: el paso de las edades de la vida y especialmente de la larga adolescencia (Friends), la coexistencia de las comunidades, la mezcla de los amigos gays y lesbianos y heteros, el debate sobre los valores familiares en los suburbios y los solteros de las grandes ciudades de Sex and the City. Y así transformar la vida en un escenario de action-hero, con la dosis de comicidad necesaria para darle función de real. Ya se confunden los géneros, en el Estado de California, lugar elegido por Hollywood, las dificultades de la crisis de la energía y la imposibilidad de la burocracia de estado para proveer de electricidad a esta gran economía, llevaron a la cabeza de estado un Action-hero.
La televisión ya no está sola en el terreno de lo virtual. Las series televisivas encontraron sus competidores en su búsqueda de la atención-span en los juegos de video cuyos escenarios son aún más personalizables. Agregamos ahora una subdivisión psy. La jornada completa le permitirá a cada ansioso pasar de una a otra con asiduidad. Lo esencial es "quedar fuera de juego", seguir dando una versión de la identificación a una mirada muerta, seguir viendo su vida desde el punto de vista del sillón del balcón. La proliferación virtual que nos esperaba había sido muy bien vista por Lacan en el mundo que es el nuestro. En su entrevista con Panorama en 1973, señalaba: "la sexomanía invasora no es más que un fenómeno publicitario...Que el sexo sea puesto en el orden del día y expuesto en las esquinas, tratado como un detergente cualquiera en los carruseles televisivos, no conlleva ninguna promesa de algún beneficio. No digo que esté mal. Ciertamente no basta para tratar las angustias y los problemas particulares. Forma parte de la moda, de esta falsa liberación que nos es provista, como un bien acordado desde lo alto, por la supuesta sociedad permisiva".
Cottraux no solo se maravilla por los resultados de sus tratamientos, considera "que falta precisar, gracias a los estudios en curso, tanto los resultados como los procesos subyacentes a esta nueva forma de psicoterapia". Hay una huella de esto en un señalamiento que formula al pasar: "las personas ansiosas experimentan una ilusión de presencia más fuerte en el mundo virtual que las personas que no sufren de fobia". Dicho de otro modo, los sujetos fóbicos creen en sus síntomas lo que es perfectamente compatible con un escepticismo respecto de lo virtual propuesto: "los ansiosos, reverso de la medalla...corren también el riesgo de experimentar más fuertemente conflictos sensoriales, por ejemplo un desajuste entre el sonido y la imagen". En suma, los conflictos de la división subjetiva entre creencia e increencia se transforman en conflictos de los sensorios sobre los que se podrán sin duda hacer hermosos ejercicios de evaluación.
Traducción: Gabriela Roth
ESTÁN LOCOS ESTOS…
por Anna Aromí
En París pasan cosas, muchas cosas, que están haciendo entrar al psicoanálisis en el siglo XXI, y renovando a la vez la idea de lo que podrían ser en este siglo la política, la democracia o la ciudadanía.
Desde este lado de los Pirineos, desde España, eso que ocurre es seguido por muchos colegas con gran interés: Ministros de la République (elegidos por su cualidad intelectual), escritores, filósofos, juristas, periodistas, todos de primera línea... que se avienen a compartir mesa y debate con los psicoanalistas; Jam que se ha puesto a utilizar el verbo y el florete convertido en Mosquetero, calzado con las botas de siete leguas; cartas de autores varios que cimbrean en internet, afiladas como espadas, pero que sólo cortan un poco la respiración y un mucho el aburrimiento. Así se van abriendo caminos allí donde reinaba la sombra, y se ilumina para el psicoanálisis una avenida inédita. Francia, ¡ tan cerca y tan lejos !
Psicoanalistas, profesionales psy, participantes de las Seccciones Clínicas, simpatizantes del psicoanálisis, acuden desde muchos lugares, también desde España, a la cita con los Forums en París, y se llevan con ellos los aires rejuvenecedores de ese Eolo: no hay lifting más efectivo.
Y en España, esta transmisión ¿cómo alargarla?, ¿cómo hacer que se expandan no sólo las buenas noticias sino también las ideas, los argumentos, los debates? ¿Como aprovechar estos aires de renovación y convertirlos -aquí- en una política?
En el último Forum, invitada por sorpresa a la tribuna para decir algunas palabras en nombre de los colegas españoles allí presentes, se me ocurrió decir que nada me gustaría más en ese momento que poder hacer un túnel, perforar -de la buena manera- los Pirineos, para hacer llegar el ambiente de deseo, de entusiasmo, de apertura de posibilidades, reinante en aquella espléndida Sala Montparnasse.
Sólo después me percaté de que, en realidad, estábamos en una historia muy cercana, que todos conocemos bien. Es la historia de una pequeña aldea gala que se hizo famosa por resistirse a los romanos.
Eso tienen en común la aldea de Astérix, Obélix (e Ideáfix) y el movimiento psy de los Forums: son irreductibles. Cada uno a su modo representa la invencibilidad del deseo, que es capaz de perforar la roca más dura.
Ahora bien, el deseo no puede ir sólo, necesita recabar sus medios. Es lo que Astérix y sus amigos conocen bien: al enemigo se le combate con el entusiasmo pero se le vence con la poción mágica. Y eso es precisamente lo que se distribuye, cada vez, en los Forums, la poción mágica de la victoria.
Sólo quien se cayó en la marmita de pequeño puede prescindir de la poción, como Obélix, y despreciar al enemigo dicendo "¡están locos, estos romanos!". Los demás, como el resto de los aldeanos galos, necesitamos una porción de poción mágica para tener la fuerza de creer que podemos vencer al enemigo... Y lograrlo.
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