AGENCIA LACANIANA DE PRENSA
Nueva serie, n° 27
París, viernes 4 de marzo de 2005



JAM-BLOG
por Jacques-Alain Miller
n° 1

CARTA A M.

Querida M.,

Debo constatar que mis pensamientos vuelven a la cena fatal de ayer noche. Es a tí a quien venía a ver y a quien quería decir que, por primera vez después de tantos años, me iba a pelear por algo en política. Me encontré siendo la cabeza de turco de la noche. Era justo. Las reglas de juego de esos cenáculos, reglas que me gustan y que he sabido jugarlas, son las de no creer en nada y de dudar de todo, salvo de sí mismo - e incluso eso sólo es verdad para tus invitados, no para tí.. El hombre de convicciones es el pesado, el obsesivo, el enfermo. En pocas palabras, el Jean-Jacques del lugar. Yo no estaba en la misma onda, era una mancha, y atraje sobre mi los puyazos, en primer lugar los tuyos, con los cuales me acosaste con una particular vehemencia. Yo estaba lleno de otras cosas, y no se sobrevive en tu mesa a menos que se esté vacio y aéreo, el momento de una velada, y es por eso que ese momento es saludable y que siempre me ha sido muy valioso. Este lo fue también, lo veo ahora. Cuando uno pasa el tiempo acampando, armándose con la tropa, como hago desde hace un mes, muy pronto se convierte en infranqueable. Me corregiré y sabré dejar a la puerta de tu morada, no la esperanza, por la cual hago el duelo desde hace ya mucho tiempo, sino, cómo decirlo, el cinturón y las pistolas, que hacen de mi el terror de los saloons. En tu salón, de nuevo cómo decirlo, se transforman en calabaza.

Un fuerte y afectuoso abrazo.



ASUNTO JUPPÉ : VERDAD MÁS ACÁ DEL ATLÁNTICO…

El artículo de M. Rioux, corresponsal de Le Devoir en París, que apareció ayer en Le Monde no ha decepcionado. En primer lugar, ha conseguido dar la idea de que Le Devoir en este asunto no era un observador neutro, y que su redacción sin duda tenía simpatías por el campo anti-Juppé. Eso no es ilegítimo, cuando se sabe que tambien dan la oportunidad de hacerse oir al campo contrario. Lo comprobaré cuando Le Devoir publique algunas líneas mías, por ejemplo.

Abandonando las posiciones extremistas de la petición de los 34, M. Rioux retrocede, pero es para elevar el debate y situarlo en el nivel en el que la ventaja podría volver a su campo. Su artículo indica desde el inicio que la "disonancia cognitiva", para habar como Jacques Palard (Le Devoir del sábado-domingo último) no está entre Francia y el Quebec, donde el numero de divisiones (referencia: Staline, "El Vaticano, ¿cuántas divisiones?") está más bien del lado francés, sino entre los Norteamericanos y los franceses- y ahí, para decirlo con el estilo BD, detrás del pequeño quebequés, se perfila al matón : « Eh tu, ¿le estas buscando las cosquillas a mi hermanito?"

En efecto, con el asunto Juppé, al desarrollarse, al convertirse en una causa célebre, no se puede excluir la entrada en escena del poderoso Kommentariat americano, como le llama riéndose el más erudito de los pundits, William Safire que, por otro lado, acaba de jubilarse. Existen entre ellos orgullosos francófobos, todavía ignorados por la mayoría de los franceses, que no perderán la ocasión de escupir lo que M. Rioux llama gentilmente nuestra "inconsciencia". Los editorialistas americanos no son tan indulgentes. Ellos hablan del estado lamentable, incluso repugnante, de nuestras costumbres intelectuales y políticas, herencia de una larga historia monárquica, aristocrática, jacobina e iliberal, lo cual hace de nosotros, según ellos, unos antiamericanos de nacimiento, si se puede decir. Es esto precisamente lo que justifica a sus ojos un prejuicio y casi un racismo antifrancés. Sí, todo esto esta detrás del papel de M. Rioux.

Retomaré la lectura cotidiana de los "blogs" US, que había un poco dejado de lado en este último tiempo. Mucho me sorprendería que el asunto Juppé no excite el verbo del excelente Andrew Sullivan, británico, recientemente naturalizado y gran comedor de francés -de derechas, de izquierdas, de centro, él no hace la diferencia- o no exalte la bilis de Jonah Golberg, patrón de la National Review Online — hijo de Lucianne, que aconsejó a Mónica grabar la conversación amorosa del Presidente. ¿Saben ustedes que instituyó hace dos o tres años un "Diario del odio a los franceses"? Es un hombre que ciertamente no es refinado, a diferencia de su patrón, William Buckley Jr, pero no le falta espíritu, y en cuanto a vigor, también lo tiene. Debidamente alertado por alguien (de hecho, ahora que lo pienso, existe un canadiense en su equipo, el llamado David Frum, antigua pluma de Bush, a quien le debemos "el eje del mal", y que se volvió a su país de origen), él sabrá eviscerar, como allíse dijo, al infeliz Juppe. Pues sepan que allí alguien que es infeliz es alguien al que Dios ha abandonado. Por eso se dice también «there is no such thing as a free meal».

En pocas palabras, lo que muestra el papel de Rioux, es hasta que punto el espíritu de las sectas protestantes más despiadadas ha infectado al catolicismo quebequés. ¡Liberen a los católicos! Al menos yo los querría mas sollerianos.

Sí existe una disonancia cognitiva entre los Estados Unidos y nosotros, y es como para rompernos los oidos. El ultimo ejemplo es el que me contó esta mañana mi amiga CC: Los chicos del coro está prohibida a los niños de menos de doce años no acompañados por un adulto. ¡Y yo que regale el DVD a Silvia y a Lucile, de nueve y seis años! ¡Dios mío!, ¡e incluso la semana pasada se las presenté a Sollers!

Si los comentaristas americanos se meten en esto, la guerra ideológica o, al menos, la escaramuza que la anuncia será mundial. En todo caso, lo que es cierto para mi es que vamos hacia una deflagración de gran envergadura. Los temas de la evaluación, de peritaje colectivo, de la evidence-based medicine, provienen de Norteamerica. Nosotros los estamos combatiendo en Francia y mañana los combatiremos en Europa. Se puede prever que en un primer tiempo, nuestros contradictores se amurallarán con referencias angloamericanas, luego solicitarán la intervención directa de sus mentores en el debate. La OMS está concernida, y tendrá algo que decir. Todo eso hará ¡Bum ! . Ética, política, historia, espíritu de las leyes, todo estará en juego. Nos vamos a tirar los trastos a la cabeza como tartas de crema.

Y bien, con toda la inconsciencia francesa que me caracteriza, les digo: « Bring it on ! ».

Y recomiendo a mis amigos que afilen sus plumas.



UNA POSTAL

Recibí esta mañana una postal de M. Gérard Rosenthal, desde Saligny la Trappe (Orne), y dirigida a «Monsieur et Madame Miller».

Madame, Monsieur

Residiendo algunos dias en familia en Mortagne au Perche (Mortagne sur Huisne en la época del nacimiento de Alain), tengo el honor de dirigirles esta postal (con reconocimiento y estima) después de haber leído el articulo del Señor Miller en el diario «Le Monde».

Después de una pequeña charla con el Padre Abad, aquí mismo en la Trappe, este me cuenta que viaja mucho. Los Trapistas (de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia) están en los cinco continentes. Los hermanos pueden viajar por motivos excepcionales.

Hojeando algunos libros, encontré esta frase de un jesuita húngaro del siglo XVII, Hevenesi. « Hay que actuar como si nada dependiese de Dios y que todo dependiese de nosotros, pero hay que pensar como si todo dependiera de Dios y nada de nosotros". (Planteado el acto, la soberanía sobre la historia es cosa de Dios).

Reciban la expresión de mis mejores sentimientos.



Traducción: Carmen Cuñat



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