AGENCIA LACANIANA DE PRENSA

Boletín especial “La guerra de los palotines” n° 4
París, lunes 12 de enero de 2004


JAM : « LA RAZÓN O LA DESOBEDIENCIA CIVIL »

París, a 12 de enero (ALP / 18 h 01 ) ‹ Jacques-Alain Miller nos ha comunicado la siguiente declaración:

« Desde las 17 h, la lista de las enmiendas que serán presentadas al Senado en sesión plenaria, está cerrada.

Algunas de ellas preven la inscripción obligatoria de los psicoterapeutas en las Prefecturas; algunas versiones exceptuan de esta obligación a los médicos, a los psicólogos, incluso a los psicoanalistas; pero en todos los casos, lo esencial se reenvia a los decretos de aplicación propuestos por el Ministerio de Sanidad.

Ahora bien, la intervención del Profesor Allilaire del 12 de diciembre, hecha en el despacho del Señor Mattéi y en presencia del Ministro, permite entrever el alcance de los decretos que están en preparación:

  • Tanto los psicoaterapeutas como los psicólogos clínicos deberán ser formados para "psicoterapias muy codificadas";
  • esta enseñanza les será dispensada en institutos que aseguren formaciones tal como las dispensa la Facultad de medicina;
  • estos institutos formarán tanto para las terapias cognitivo-comportamentale como para el psicoanálisis, incluso para otras especialidades, siempre en el marco de la medicina, o contractualizado con la psiquiatria;
  • la medicalización será inevitable, porque "constitutiva de la garantía que hay que ofrecer al público".

Estos datos llaman al siguiente comentario por mi parte:

« 1) Este texto, en sus diferentes versiones, expresa un unico punto de vista: la concepción procedente del Quebec, neohigienista y autoritaria, a la cual se ha adherido la administración, y por la cual sale fiador un ministro, él mismo cientificista.

2) Bajo una forma más o menos enmascarada, sus promotores sólo persiguen un único fin: liquidar la tradición clínica francesa, siempre atenta al uno por uno; reemplazarla por « la epidemiología en salud mental», falsa ciencia, desastrosa charlatanería, pseudoestadística, importada del Canada; instanlar en nuestro país, en nombre de la "prevención de los transtornos mentales", un control sociosanitario generalizado.

3) Este texto exige además que el legislador abdique su reponsabilidad en manos del poder reglamentario, y entregue los ciudadanos al arbitrario legal.

4) En resumen: este no es el texto de una ley de la Republica.

5) Por consiguiente, a una ley como esta, nadie está obligado a conformarse.

6) Si un texto como este tomara fuerza de ley, y que Dios no lo permita, habría llegado el momento de la desobediencia civil.

7) Podemos imaginar un Manifiesto que se inscribiera a continuación del Manifiesto de los 121 y del Manifiesto de las « puercas », que llevara la frase « Yo declaro ser psicoterapeuta, practicar la psicoterapia, y no estar inscrito en el registro nacional de los psicoterapeutas, previsto por la facinerosa ley. »

Considerando el conflicto que se ha planteado a raiz del affaire Accoyer desde un lugar más elevado, podemos decir que aquí se oponen dos concepciones políticas.

a- Están los que consideran que la promoción de la "salud mental" es una responsabilidad de la que se satisface el Estado francés, y que ello les autoriza a detectar el individuo peligroso desde el colegio, con la ayuda de cuestionarios de autoevaluación y de escalas cuantificables; ellos creen saber lo que es la "salud mental".

b- Del otro lado, se erigen ahora los que consideran esa pretensión propiamente totalitaria; y que consideran tambien que las responsabilidades del Estado en materia de salud publica no deberían ser extrapoladas tal cual a la "salud mental", salvo que se cambiara la naturaleza misma del regimen político en el que vivimos.

El gobierno está en esta encrucijada.

Tradicionalmente se les pone a los médicos en guardia frente al furor sanandi. Y he aquí que este furor se ha amparado de una administración, la de Sanidad, cuyos disfuncionamientos recientes son desgraciadamente demasiados conocidos.

¿Hará entrega el gobierno de la población francesa a una peligrosa alianza entre furibundos experimentadores y reglamentistas megalómanos, ataviados con esa falsa ciencia, « la epidemiología en salud mental » ?

O bien, ¿Sabrá el gobierno imponerse a su administración y descolgarse de los delirios higienistas que minan su eficacidad y, tratándose de los psi, preservar la oportunidad de una ley inteligente, adaptada al siglo XXI, ejemplar para toda Europa? »



Traducción: Carmen Cuñat



Se atisba la posibilidad de reconfigurar la dimensión psi en Francia de un modo que tenga la ocasión de ayudar
efectivamente a los colegas de otros países a salir de los impases en los que se hallan actualmente atrapados.

(Extraído del apartado V del manifiesto de J.-A. Miller, Por una coordinación psi).