AGENCIA LACANIANA DE PRENSA

Boletín especial “La guerra de los palotines” n° 18
París, viernes 30 de enero de 2004


LOS NUEVOS FORUMS

París, 30 de enero (ALP / 8 h 07) ­ Segunda lista de contactos para los Forums descentralizados de los psi:



LA “CLAVE” DE TODOS LOS MALES

París, 30 de enero (ALP/ 9 h 42) ­ Mme. Anne Lecroart, enseñante en la Universidad de Rennes 1, nos dirige el siguiente texto:

Trabajo como profesora de inglés en el Servicio común de lenguas vivas de la Universidad de Rennes 1. La Universidad cuenta con más de 22.000 estudiantes, de ciencia, medicina, derecho y economía, cuya mayoría sigue cursos de lengua a título obligatorio u opcional. Es decir que somos numerosos los que aseguramos esta función de enseñanza de lenguas a estudiantes no especialistas de la disciplina.

Desde hace algún tiempo, yo percibía una dificultad, que aún no identificaba, no con mis estudiantes, sino en el encuentro con ciertos colegas que se habían hecho promotores de la CLES (Certificación en lenguas de la enseñanza superior). No alcanzaba a analizar este malestar que experimentaba porque la CLES, que permitía dar un certificado de lenguas a todos los estudiantes, parecía al principio una buena idea, pedagógicamente, sobretodo eso sacaba de una cierta oscuridad a la disciplina que enseño, obligando a los universitarios a "tener una política de lenguas". El otro argumento dado para desarrollar la CLES tomaba a los enseñantes de lenguas en los sentimientos: era la armonización europea, que supuestamente alentaba la movilidad de los estudiantes. No podíamos más que estar por.

Allí estaba la seducción de las sirenas de la que Jacques-Alain Miller habla a propósito de la ANAES, y pocos de entre nosotros quedamos agarrados al mástil. Seducción narcisista ya que nos prometía una visibilidad, una importancia. La contrapartida, el precio a pagar aún no me aparecía, salvo, sin embargo, en términos de carga de trabajo acrecentada.

Cuando el combate contra la enmienda Accoyer y la evaluación permitió a los psi demostrar los dispositivos y los mecanismos, comprendí que "había una relación" con las innovaciones a las cuales la enseñanza de lenguas en la Universidad se veían demandadas a adherir, y esto en varios planos:

1- Las directivas europeas. La inspiración de esta CLES (llamada en principio el CLES, por Certificado, después la CLES por Certificación, como para rimar mejor con acreditación) es un documento de 187 páginas, el Cuadro europeo común de referencia para las lenguas. Aprender, Enseñar, Evaluar, "resultado de una búsqueda llevada durante más de diez años por lingüistas de renombre entre los 41 miembros del Consejo de Europa". Al azar, el capítulo 5 dará una idea del contenido de este informe: "Capítulo 5: Las competencias del utilizador/aprendiz: competencias generales", subdividido en "1. Saber (cultura general, saber socio-cultural, toma de conciencia intercultural); 2. Aptitudes y saber-hacer (aptitudes prácticas y saber-hacer, aptitudes y saber-hacer interculturales); 3. Saber-ser; 4. Saber aprender ( conciencia de la lengua y de la comunicación, conciencia y aptitudes fonéticas, aptitudes al estudio, aptitudes (a descubrir) heurísticas)".

Esta jerga recubre muchas evidencias y tiene todas las características de la falsa ciencia (incluso tener ciertamente un costo muy caro). Es la entrada en escena de los "pedagogos" de los que Jean-Claude Milner nos habló recientemente.

2- La idea de certificación estandarizada: leemos bajo la pluma de Claude Springer responsable de la puesta en marcha de la CLES en las universidades francesas, que "la cultura de la evaluación estandarizada y validada científicamente está poco desarrollada en Francia y en las universidades".

La certificación estandarizada trae aparejada con ella una enseñanza estandarizada (esto no es evidentemente enunciado así). Pero en los hechos, somos fuertemente alentados por nuestra dirección a "mutualizar nuestros recursos" (entiéndase: decidir "en equipo pedagógico" tal o cual tema de trabajo ilustrado por tales o cuales soportes suministrados por el equipo)

Dicho de otro modo, el contenido del curso tiende a ser el mismo para todos los enseñantes y en consecuencia para todos los estudiantes. Mutualizar nuestros recursos en función de qué? Sino de lo que es pedido acorde a la CLES! Trabajamos o trabajaremos, ya no en una relación animada por un deseo de enseñar, en función de nuestras lecturas o de nuestros intereses, ayudados por una colaboración inteligente con nuestros colegas, sino en la óptica de un examen que evaluará las competencias de nuestros estudiantes (por ejemplo la de "hacer investigaciones documentadas").

3- "Con medios constantes": los medios financieros en términos de recursos humanos no están a la altura de las ambiciones y del nivel requerido por la CLES. Sin embargo existe una solución: "la auto-formación", que la enseñanza "presencial" permitirá evaluar. La idea de auto-formación es para el estudiante de auto-evaluar sus competencias ( innovadores útiles han sido creados a este efecto, por ejemplo "el portfolio europeo de lenguas") La innovación pedagógica es acá la manera obsecuente de falta de presupuesto económico en las Universidades francesas (cf. el artículo de Daniel Cohen a propósito de la miseria de las universidades, Le Monde del 15 de diciembre de 2003).

Llegamos a esta paradoja que los enseñantes pasen una buena parte de su tiempo en reuniones entre colegas, mientras que el estudiante se auto-forme solo ante su computadora. Porque es importante señalar el papel central de las "nuevas tecnologías" en el dispositivo. La "autonomía" es EL valor por excelencia al cual todo estudiante debe tender. Podemos preguntarnos en qué tipo de lazo social los sujetos se forman así.

4- La manera de innovación deja aparecer el estatuto de gadget de la CLES, ardid susceptible de ser priorizado por el Presidente cuando se trate de renovar el contrato de la Universidad con el Estado y en consecuencia de la evaluación de su proyecto para la atribución de créditos. En Rennes 1, será "mejor en lenguas" que en otros lugares. Estamos en el campo de la competencia y justifica temer que el retroceso de Luc Ferry acerca de la autonomía de las universidades no sea de pura forma.

Todo esto evoca irresistiblemente la pareja problema-solución puesto en evidencia por Jean-Claude Milner. Problema: los estudiantes franceses son malos en lenguas. Solución: se va a detallar muy finamente todas las competencias que les faltan y re-organizar de arriba abajo la enseñanza según los criterios que esbocé más arriba. Más allá de los estudiantes, se trata también de una evaluación de los enseñantes que, a los más antiguos, se les pide ajustarse a este modelo, siendo los nuevos reclutados exclusivamente sobre la base de su proyecto pedagógico y su implicación y competencia en las nuevas tecnologías. El cuadro que describo es, por supuesto, parcial, pero es necesario darse cuenta que la tendencia es fuerte y va exactamente en el mismo sentido que la evaluación de los psi según criterios pseudo-científicos.



Traducción: María Inés Negri



Se atisba la posibilidad de reconfigurar la dimensión psi en Francia de un modo que tenga la ocasión de ayudar
efectivamente a los colegas de otros países a salir de los impases en los que se hallan actualmente atrapados.

(Extraído del apartado V del manifiesto de J.-A. Miller, Por una coordinación psi).