AGENCIA LACANIANA DE PRENSA

Boletín especial “La guerra de los palotines” n° 10
París, martes 20 de enero de 2004


Ayer a la noche

París, 20 de enero (ALP / 23h27) - Entrevistado por el noticiero televisado del Public Senat a la salida de la votación de la enmienda Accoyer, Jacques-Alain Miller declaró sintéticamente: "A fines de octubre, decía en esta misma cadena a MM. Accoyer y Cléry-Melin que sus dos textos se encastraban constituyendo una bomba atómica. Y bien, MM Giraud y Mattéi, ellos, han puesto a punto una bomba de fragmentación. Su texto es peor que el de Accoyer. Su enmienda envía a los psicoterapeutas a las Prefecturas, a solicitar uno por uno una inscripción sometida a condiciones desconocidas, que incluso no son siquiera enunciadas en la ley, que serán dictadas por decreto. Los psicoanalistas están dispensados de esta obligación a condición de hacerse registrar en sus asociaciones, que de este modo se transforman en auxiliares de las Prefecturas. Ahora vamos a defender ante los diputados nuestra concepción, que consiste en dar a los poderes públicos un interlocutor responsable bajo la forma de una instancia nacional representativa, compuesta de colegios articulados que abarcan el conjunto del campo. El affaire debería llegar a la Asamblea en el mes de abril."



JAM: "MEJOR EL CAMPO QUE EL CUARTEL"

París, 20 de enero (ALP / 14h07) - Entrevistamos a Jacques-Alain Miller en su domicilio.

-ALP: Verdaderamente es peor que Accoyer?

-JAM: Es peor y es otra cosa. Siempre di crédito a las intenciones de M. Accoyer: se inició como una cruzada, es un hombre testarudo, su primer proyecto fue retocado, elaboró otro. El proyecto de M. Mattéi es completamente otra cosa. Ayer me faltó una palabra, que me surgió esta mañana: simplemente se trata de un hold up.

-ALP: Un hold up?

-JAM: Si, un hold up sobre el significante "psicoterapia". Una palabra que hizo furor, que tuvo fortuna. Y bien, dice M. Mattéi, el Estado debe apropiarse de ella, expropiar a aquellos que hicieron al éxito del término, y remplazarlos por los preferidos de la administración, que son los cognitivo-comportamentistas. Es así de simple.

-ALP: Pero como piensa M. Mattéi atrapar a los psicoterapeutas actuales?

-JAM: Por el sesgo de los Jurados cuya composición será fijada por decreto.

-ALP: Pero no se sabe todavía la composición de esos Jurados?

-JAM: No es difícil anticiparla: esos Jurados serán dominados por los universitarios congnitivo-comportamentistas, tanto en psiquiatria como en psicología. Se dejará algunos puntos sin importancia a otros.

-ALP: Pero por qué este privilegio dado a los cognitivo-comportamentistas?

-JAM: Son los hombres del cuestionario, pertenecientes a la secta del casillero que se marca. Su disciplina abre, por una parte, a una cuantificación tan desenfrenada como vana, por otra, a prácticas autoritarias de recondicionamiento, en la tradición Pavlov-Skinner. Una administración sanitaria en su desesperación encontró allí su angustia. Hay que creer que considerar "poblaciones", clasificar, calcular, eso los tranquiliza. La epidemiología en salud mental, el cognitivismo-comportamentista, son falsas ciencias, que no tienen nada que ver con la neurobiología, que es una ciencia. La retórica pavloviana tiene el mérito de encajar perfectamente con el discurso burocrático. Fue, hace mucho, el caso en la Unión Soviética, es hoy el caso en Francia. Y todo sucede bajo un gobierno que se cree neo-liberal. Riamos.

-ALP: Bueno, pero esto, si le seguimos bien, estaba adquirido.

-JAM: Adquirido en la cima, pero no en la base: la clientela privada no los sigue, y con razón. A la gente no les gusta que se los trate como perros, si puedo decir. Diferencia muy bien entre aquellos que les hacen test y los evalúan y aquellos que los cuidan, que les hacen bien. Unos manejan como brutos una suerte de scanner mental, los otros dan prueba de una escucha y de empatía. No habiendo logrado ganar el mercado, la santa-Alianza comportamentista tuvo una idea genial: hacerse atribuir por el Estado el monopolio del título de psicoterapeuta. No estaba del todo equivocada. Así como los métodos de las TTC son contrarios a la tradición clínica francesa, del mismo modo la institución autoritaria de los monopolios del Estado está en la tradición política de nuestro país, y no de la mejor. "Agarren a esos villanos"! Sólo la gente del Rey puede hilar y tejer..". Pero en fin, como método, es de otra época. Es el monopolio contra el mercado. No es el monopolio quien va a ganar.

-ALP: Cómo ve el futuro?

-JAM: Bajo un sol más favorable que el viernes último, porque en definitiva, el higienismo no tiene buena prensa. Incluso M. Mattéi se defendió en el Senado de ser higienista. Imponer las TCC por una ley y por decretos, es de hecho una confesión de debilidad. Ciertamente, lograrlo, es una demostración de fuerza a nivel del Estado, del Parlamento, de la Administración, pero es al mismo tiempo, una confesión de debilidad a nivel de la sociedad civil. Es una operación que consiste en arrasar una zona, sino de no-derecho, al menos de "vacío jurídico", y construir en su lugar cuarteles. Se les pide a los habitantes que desalojen, y deberán establecerse más lejos, en las afueras. Pero los "usuarios" los seguirán. Mejor el campo que el cuartel.

-ALP: Los habitantes son los psicoterapeutas. Los psicoanalistas, a ellos, se les ahorra, como escribe esta mañana Éric Favereau en Libération.

-JAM: Ilusión, falsa apariencia. Como lo dijo muy bien Jack Ralite en el Senado, cuando se hace una mancha sobre un secante, esta se extiende: llegará el turno de los psicoanalistas. Tiene razón. En principio, si los psicoterapeutas actuales no pueden más decirse psicoterapeutas, nada les impedirá de decirse psicoanalistas. Se equivocarían en tener escrúpulos. Entonces, en ese momento, la misma lógica jugará infaliblemente: se expropiará a los psicoanalistas el título de psicoanalista.

-ALP: Sin embargo, el texto pone a los psicoanalistas en un pie de igualdad con los médicos y los psicólogos, entre los especialistas que quedan dispensados de registrarse.

-JAM: Lectura superficial. Relean el texto. Los psicoanalistas tienen, en verdad, que registrarse, ellos solamente tienen el privilegio de hacerlo ante sus asociaciones. Es hacer de estas asociaciones anexos de las Prefecturas.

-ALP: No, porque los psicoanalistas no están forzados a inscribirse como psicoterapeutas, y una asociación puede siempre rehusarse de entregar su anuario.

-JAM: Es más sutil que eso. Que pasará si un psicoanalista desea utilizar el título de psicoterapeuta? Deberá aportar la prueba de que figura en el anuario de su institución. Entonces, pedirá a esta asociación que lo atestigüe, y no vemos que su asociación pueda rehusarse a ello. Entonces, que la asociación de o no su anuario a la administración para que ésta entre los nombres en su listing, e incluso si las listas quedan vacías, la máquina está en marcha. Es el procedimiento que apesta.

-ALP: Qué es lo que apesta?

-JAM: El punto decisivo, es que M. Mattéi quiere que el Estado confeccione una lista nominativa de los practicantes, uno por uno. Ahora bien, introducir el principio de una lista nominativa de psicoanalistas en manos de los representantes del Estado, es una innovación peligrosa, y una mala acción. Nosotros queremos una representación colegiada de las asociaciones ante el Estado. Esto supone que éste reconoce en este dominio las virtudes de la autorregulación asociativa y le da un marco legal. Y esto M. Mattéi no quiere hacerlo.

-ALP: Y por qué?

-JAM: Porque lo que él quiere, es lanzar el proceso de expropiación. Nosotros pensamos que las asociaciones tienen que ser responsables, y garantizar al público como al Estado la capacidad de sus miembros, pero a cambio, el Estado no tiene que inmiscuirse en este ámbito. No puede, ni debe juzgar la competencia individual de los practicantes que manejan una relación tan íntima y confidencial como la relación transferencial. Ahora bien, esta relación no es manejada solamente por los psicoanalistas, sino también por los psicoterapeutas, los que no son comportamentistas. El gusano ha sido, entonces, introducido en la fruta, para pudrirla. Lo que apesta, es exactamente, esto.

-ALP: No va usted a acusar a M. Mattéi de dictadura?

-JAM: No, por supuesto. M. Mattéi quiere solamente la higiene pública. Pero el higienismo es necesariamente un autoritarismo. M. Mattéi, primero, comenzó a fichar los profesionales de salud, después, hacer entrar en ese cuadro a los psicólogos y a los psicoterapeutas. Mañana, será el turno de los psicoanalistas; y poco a poco, será el de todo el mundo. Ya, toda la "comunidad educativa", desde los enseñantes hasta los cocineros, está reclutada en una "movilización total". Se trata de un totalitarismo sanitario. Lo que impide que este "todo" se cierre, es el agujero que constituye el psicoanálisis. M. Mattéi esta trabajando para colmarlo. El primer paso esta dado. Lamento que, para hacerlo, M. Mattéi haya podido valerse del acuerdo de un cierto número de asociaciones analíticas, reunidas bajo el nombre de "grupo de contacto".

-ALP: Que es lo que Usted va a hacer?

-JAM: Hay mucho que hacer. En principio, quisiera decir que he sido felizmente sorprendido por el contenido del debate en el Senado, por la pasión que animaba a unos y a otros, incluso a M. Mattéi. A este le era muy importante su texto, y para lograr sus fines movilizó todos los recursos de su elocuencia, y también toda su astucia, asegurando a los senadores que nada estaba decidido, que el dialogo continuaba, que no había enmienda que proponer en nombre del gobierno, mientras que el texto votado había sido puesto a punto el viernes 9 de enero a la noche. Saliendo finalmente ese texto como enmienda del gobierno, el Ministro hizo de modo que no sea votada la enmienda Gouteyron, a la que podrían haberse adherido socialistas, comunistas, centristas y políticos de la UMP. Adrien Gouteyron hizo gala de su elocuencia y valor, peleo como un león, pero no pudo detener la máquina, a pesar del firme apoyo de M. Mercier, centristas. M. Sueur, por los socialistas, hizo resonar los nombres de Freud, Lacan, Michel Foucault, y no dudó en citar a BHL, Roudinesco, a mí mismo. Estigmatizó al higienismo, y mencionó la famosa circular del 11 de diciembre que instituye un cuestionario de salud mental para los alumnos de tercero. Otros socialistas, entre los cuales estaba M. Dreyfus-Schmidt, representante de los verdes, Mme. Blandin, de los comunistas, se movilizaron. Los discursos más apasionados fueron los de Jack Ralite: el primero estaba escrito, el segundo le surgió ex tempore: como antiguo ministro de Salud, ardientemente reprobó la maniobra de su sucesor, y consideró que amordazaba al Senado. About, el presidente de la Comisión de asuntos sociales, tuvo que valerse del apoyo de Bernard Kouchner. Sin embargo, este último siempre se preservó de sostener la enmienda Accoyer.

El asunto va ahora a desplazarse a la Asamblea. Tenemos una base sobre la cual construir: la enmienda Gouteyron. Todo el mundo en la UMP no está contento del giro que tomaron las cosas. Es razonable, si se razona en política, alienarse realmente a la coalición dinámica y en movimiento que se formó contra la enmienda Accoyer? Está bien visto hacer intervenir los Prefectos en el campo psi? Evaluar la salud mental de los niños y de los adolescentes? Todas estas cuestiones preocuparan a la representación nacional. M. Sarkozy, si creemos en las encuestas, logró volver simpática a una mayoría de Francia el Ministerio del Interior. M. Mattéi va a lograr volver impopular la seguridad sanitaria, tanto para la derecha como para la izquierda. Son dos proezas en sentido opuesto.

-ALP: Usted mantiene su llamado a la desobediencia civil?

-JAM: Yo sostengo que el texto de Giraud-Mattéi no es el de una ley de la República.

-ALP: Es una insurrección! Es una provocación!

-JAM: De ninguna manera. Es decir, como lo hemos dicho de la enmienda Accoyer, que este texto es anticonstitucional. Si debiera tomar fuerza de ley, Dios no lo permita, tenemos de ahora en más lo medios de llevarlo al Consejo institucional. Después del debate del senado, no dudo que encontraríamos 80 parlamentarios para acompañar nuestra gestión. En el caso de que no ganáramos la causa ante esta alta jurisdicción, entonces vendrá el tiempo de la guerrilla. Habría muchas maneras de bloquear el mecanismo previsto: la creación de una liga de psicoterapeutas; la difusión de un manifiesto llamando a la desobediencia civil; el apoyo a los colegas que podrían ser llevados ante los tribunales; la invención de denominaciones nuevas; y todo esto al mismo tiempo.

-ALP: Y la agitación intelectual?

-JAM: Los intelectos están agitados, es cierto. Va a aparecer toda una literatura, que apunte a la evaluación, las TCC, el higienismo, la ideología quebequense, la dictadura estadística, etc. Le Nouvel Âne aparecerá regularmente y devendrá un polo de reunión. Los Forums de los psi continuarán. El próximo, que tendrá lugar este sábado en la CNAM, 292, rue Saint-Martin, París 3, en el anfiteatro Paul Painlevé, invité a senadores. Jack Ralite, aceptó. Catherine Clément tomará la palabra. Espero poder anunciar un programa los próximos días.

-ALP: M. Mattéi admite que su texto es perfeccionable?

-JAM: Si, si, M. Accoyer había ya dicho eso del suyo, y pudimos apreciar en que consistía el bello perfeccionamiento aportado por M. Mattéi. No creo que sea prudente esperar que solo la discusión racional desbarate el asunto. Son voluntades que se oponen, y elecciones de vida. En nombre de la salud, se nos prepara una vida de perros ­de perro de Pavlov. Y bien, no queremos eso. Y nadie lo querrá cuando hayamos sabido trasmitir a las grandes masas de qué se trata. Este es el trabajo que nos espera. Apasionante. Estimulante.



J.B.PONTALIS: "LA LEY MATTÉI SERA INAPLICABLE"

París, 20 de enero (ALP / 18h46) - M. Francois Felzine nos hace llegar la transcripción de las palabras dichas esta mañana por Jean-Bertrand Pontalis en France-Inter.

-J.B. Pontalis: Confieso que no he apreciado mucho que, en los diarios muy leídos como Libération y Le Monde, para no nombrarlos, se decía: "La Francia freudiana en revuelta". Ahora, porque les gusta mucho estar en el primer plano de la escena, los que se han manifestado con vehemencia, a veces un poco excesiva, como su fueran a hacer de nuevo el mayo del 68, de donde han surgido, no representan sino una parte, importante, pero una parte, de lo que todavía se puede llamar, aunque esté dispersa, la comunidad analítica. Las otras asociaciones, quedaron, en mi opinión bastante acertadamente, silenciosas, dejando que este debate público se ajustase un poco. La ley, en fin, no sé lo que es la enmienda de Mattéi ahora, la ley Mattéi, pero creo que será inaplicable. Entonces, no es tan grave.

-Patricia Martin: Conocemos muy bien su sabiduría, J.B. Pontalis, gracias.



EL GRUPO DE CONTACTO. "VIGILANCIA"

París, 20 de enero (ALP / 19h25) - M. Jacques Sédat nos envía el siguiente comunicado, que proviene del grupo de contacto:

Las asociaciones de psicoanalistas, miembros del "grupo de contacto", que firman este comunicado, toman acta de que el voto de los senadores reconoce la especificidad del psicoanálisis y el rol irreemplazable de las asociaciones en la calificación y la formación de sus miembros. En este espíritu, ellas quedan alertas para preservar las libertades indispensables a la práctica y a la transmisión del psicoanálisis.

Análisis freudiano, Asociación lacaniana internacional (ALI), Espacio analítico, El Círculo freudiano, Forums y Escuela de psicoanálisis del Campo lacaniano, Cuarto Grupo, Sociedad de psicoanálisis freudiano (SPF), Sociedad psicoanalítica de París (SPP).



BHL

París, 20 de enero (ALP / 19h55) - Bernard-Henri Lévy hará conocer su reacción a la enmienda Mattéi en su próxima editorial de Point (sale el jueves).



ROUDINESCO

París, 20 de enero (ALP / 20h05) - Se leerá próximamente en la prensa una extensa entrevista de Elisabeth Roudinesco, en la que ella se expresará sobre la enmienda Mattéi.



SOLLERS

París, 20 de enero (ALP / 20h10) - La intervención de Philippe Sollers en la Mutualidad aparecerá próximamente impresa.



Traducción: María Inés Negri



Se atisba la posibilidad de reconfigurar la dimensión psi en Francia de un modo que tenga la ocasión de ayudar
efectivamente a los colegas de otros países a salir de los impases en los que se hallan actualmente atrapados.

(Extraído del apartado V del manifiesto de J.-A. Miller, Por una coordinación psi).