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Psicoanalistas en contacto directo con lo social
Continuamos esta serie de El Observatorio Psi con este texto sobre la actualidad psi. Textos que se inscriben en el vector del trabajo anunciado por Jacques Alain Miller, para PIPOL 4 (11 y 12 de julio de 2009) que tendrá como sede Barcelona y como tema "Desinserción. Clínica y Pragmática de la Desinserción en Psicoanálisis"


Nº 17 / 08


EL CUERPO EN PSICOANALISIS

Dolores García de la Torre



El pasado fin de semana, 9 y 10 de mayo, se celebró en A Coruña la XII Jornada "El Psicoanálisis hoy" bajo el título "El cuerpo en psicoanálisis". Jornada dedicada al público, en general, interesado en el psicoanálisis que nos acompaña a menudo cuando ofrecemos actividades como esta.

Como no podía ser de otra manera, los ponentes participantes hicieron referencia a la diferencia, en lo que al cuerpo se refiere, entre distintas disciplinas que de él se ocupan: la medicina, la psiquiatría y la psicología. Se destacó que en cualquiera de las anteriores, el cuerpo toma una vertiente biológica, el organismo en primer término, y por lo tanto sus intervenciones se orientan desde ahí. Para la medicina, el cuerpo silencioso es el cuerpo sano y el que muestra dolor es enfermo, y por lo tanto a tratar con fármacos, de tal modo, que en los tiempos actuales los pacientes ya no acuden al médico en busca de un saber sobre lo que les ocurre sino en busca del objeto medicamento que habrá de conseguir que el cuerpo se calle. En el caso de la psiquiatría su interpretación de la enfermedad mental como disfuncionamiento cerebral vendrá a ser resuelta con los psicofármacos. En el caso de la psicología constructivista si el cuerpo está mal es debido a una deficitaria construcción de la imagen que habrá que modificar.

En psicoanálisis se destaca, en diferentes trabajos, como no es lo mismo ser un cuerpo que tener un cuerpo. Por lo tanto el cuerpo es algo a construir. Cuerpo hablado por el lenguaje, y que habla en el síntoma. En la primera infancia se construye a través de las marcas significantes que lo recortan en zonas de goce vinculadas a la satisfacción. En la adolescencia, se trata de reactualizar esa construcción, que va a ser puesta a prueba, en la relación con los otros, y con una preponderancia de la imagen que para el púber, con todos los cambios corporales que se producen en poco tiempo, complican la elaboración y construcción de dicha imagen. Complicación que en los tiempos actuales se ve invadida con la virtualidad que está en primer término para ellos, programas de uso frecuente así lo atestiguan, como puede ser el tan afamado fotolog, donde ellos pueden colgar su imagen o una construcción de la misma y otros hacer un comentario sobre ella. Predominancia de la imagen y lo virtual sin la palabra que ayudaría a construirlo.

Cuerpo que se construye, lo que hace que se tenga un cuerpo por efecto del significante, y cuerpo conquistado por las pulsiones que hacen de él, objeto de la pasión, un cuerpo que goza o que padece. Rasgo del cuerpo o del Otro que en la pasión amorosa, como nos recuerda Dante con Beatriz, puede ser simplemente un parpadeo. Cuerpo objeto de la pasión que en el amor nos hace creer que el otro tiene lo que nos falta y que ese velo, cuando cae, da paso al odio.

El cuerpo habla y la actualidad nos recuerda que las cosas cambian con el tiempo y ya no hay más síntomas de conversión como los de las primeras histéricas de Freud. Hoy los síntomas del cuerpo son más radicales, donde hay declive de la función paterna y el valor del discurso decae, aparece el cuerpo como límite mismo a un goce destructivo, como ocurre en la anorexia, las conductas de riesgo adolescentes, como la velocidad o el consumo de sustancias, en donde se llega hasta que "el cuerpo aguante". Es un modo de no querer pasar por la castración, como esos movimientos que preconizan la anorexia sexual. En la época de la crisis del sentido los síntomas se modifican y están cada vez menos ligados al sentido y por lo tanto a la función paterna. Los modos de goce se pluralizan y se hace más difícil hacer categorías como masculino y femenino. Sujetos y objetos, entonces, combinables de modo variable, ésta es la aspiración del sujeto hipermoderno; poder elegir según la circunstancia y el objeto. Los síntomas se vuelven entonces mudos, transclínicos.

De modo tangencial a todos los demás trabajos, uno nos orientó a una reflexión sobre el arte actual y el uso en el mismo de los propios fluídos corporales (sangre…). Ya no es sólo que la representación, en el arte, del cuerpo haya cambiado, sino que es el propio cuerpo puesto a producir los objetos artísticos hasta el punto de una referencia a un artista que se propone hacer una exposición, en el marco de un museo, de sujetos moribundos y cadáveres. Este aspecto dio lugar a un debate interesante entre todos los ponentes y la sala sobre qué estatuto de la enfermedad y la muerte en los tiempos actuales, con sus síntomas que llevan a los sujetos a la muerte, también tan actuales.

En esta Jornada participaron con sus trabajos: Isabel Alonso, Manuel Fernández Blanco, Araceli Fuentes, Chus Gómez, Eugenia Insua, Liana Velado y Begoña Yañez, todos miembros de la ELP o socios de la Sede de A Coruña, y Xavier Bermúdez, director y guionista de cine.