La denuncia de un abuso no es lo mismo que su tratamiento, cuando un sujeto se presenta como víctima de un abuso tratamos de cernir en qué este sujeto está comprometido en el abuso del que se queja, qué de su propio goce le hace presa fácil del abuso. No se trata de culpabilizar al sujeto sino de localizar el goce que le concierne para que pueda hacerse responsable de él y pueda, si quiere, elegir otra cosa.
Una mujer joven se dirige al CPCT presentándose como víctima de un abuso sexual sufrido desde la infancia y mantenido en la adolescencia. Durante ese tiempo ella no pensó que lo que hacía con su amigo fuera un abuso, ni habló de ello con nadie.
¿En qué momento se identifica como víctima de un abuso? Ella se identifica como víctima y objeto de un abuso a partir de escuchar un relato sobre abusos. En ese momento decide denunciar su caso.
La denuncia no es suficiente y un punto de angustia le lleva a pedir ser escuchada en el CPCT.
El tratamiento en el CPCT se focaliza, podemos decirlo así, en el objeto del abuso.
Gracias aun estribillo repetido en su relato, un "me lo como, me lo como, me lo como", se aísla el S1 que apunta al objeto de la pulsión, oral en este caso. La analista le dice: "Usted come mucho", pero también hubiera podido decirle "Usted como mucho", jugando con el equívoco.
Si tomamos la lengua en su dimensión de goce podemos constatar que el sujeto se goza dirigiéndose al Otro. En este caso hay un goce oral puesto en acto en la palabra dirigida al Otro, el sujeto habla y habla, "habla hasta por los codos", habla sin parar. Sin embargo, durante mucho tiempo, guardó silencio. En ambos casos se trata del mismo goce oral, un goce recortado en el cuerpo en torno al agujero de la boca.
A partir de esta interpretación el sujeto desgrana sus dificultades con los otros, en términos de abuso. Los otros abusan, se aprovechan de ella. Una interpretación proveniente de su hermano denuncia su implicación en el abuso: "más tonta eres tú por tragar".
"Tragar" en exceso es lo que ella hace y en lo que consiente al abuso del otro.
Una vez que se hubo localizado el goce que le comprometía en el abuso, esa satisfacción oral, "ese tragar en exceso" que la colocaba en posición de ser objeto de abusos; una vez que el sujeto supo de qué se trataba, se vio confrontado a elegir si quería o no continuar haciéndolo. En esta ocasión, este sujeto decidió "no seguir tragando".
Así me lo anunció en la sexta sesión: Nada más llegar me dijo: " he tomado la decisión de "no tragar", he tomado la decisión de "ponerme a dieta".
Una decisión cuyas consecuencias se harían sentir en su relación con los otros, pues su "tragar en exceso" era el exceso del que ella abusaba y el que le hacía consentir al abuso del Otro. Una decisión que por otro lado también afectaba a su modo de comer, sin parar, pues habla como come.
La conclusión de esta cura rápida se produce con la decisión del sujeto de no "tragar más". En este ciclo, una pregunta sobre el goce ha podido encontrar un punto de detenimiento, una nominación provisional. Que un sujeto "conozca su programa de goce" y más si decide hacerse responsable de él, tiene indudables efectos terapéuticos, ahora bien la duración de los mismos no la sabemos, en todo caso siempre se puede abrir un nuevo ciclo, lo que nos llevaría a pensar una nueva manera de concebir el análisis a partir de la discontinuidad de los ciclos.
Al finalizar el ciclo la paciente se mostró agradecida por el tratamiento que había recibido en el CPCT, satisfecha porque según dijo: del CPCT había sacado "mucha chicha".
* Intervención en la I Jornada del CPCT- Madrid: "El Psicoanálisis en la ciudad. La Clínica del CPCT y el abordaje de los síntomas actuales". Octubre 2007.
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